domingo, 1 de noviembre de 2009

La noche olvidada, segunda parte


Buenas noches muñequitos, aqui va la segunda parte de la noche olvidada espero que os guste ;)




En cinco minutos llamaron a la puerta. Era Carlos.

Cuando se cruzaron nuestras miradas un cosquilleo se instalo en mi estomago, trayendo consigo una estúpida sonrisa de boba en la cara. Di regreso de la cocina un poco más calmada, y llevaba galletas.

Nos acomodamos en el sofá. Efectivamente, Carlos, tampoco recordaba casi nada, así que le contamos lo que sabíamos y lo ocurrido hacía un momento.

- Vaya.. no soy el único.. - eso me descoloco un poco pero, sabía que debía permanecer callada. Prosiguió – esta mañana al levantarme.. me pareció.. Tenéis que prometerme que no os vais a reís – dijo cambiando de tema. Siguió – al levantarme.. pues eso.. me pareció ver..

- ¡Dilo ya! - salto Eric – no nos vamos a reír.

- Vi algo en la ventana, y ¡mi habitación está en un segundo piso! - dijo casi chillando. Ahora más calmado añadió - flotaba, y no paraba de moverse.. hasta que atravesó.. ¡atravesó la ventana!. Chicos os juro que atravesó la ventana.

Se levanto del sofá y empezó a dar vueltas por el salón. Yo le entendía perfectamente.


- Hola.

Todos nos volvimos hacía la puerta algo asustados. Había alguien familiar en ella, y parecía estar pasándoselo en grande. Era César.

Nos relajamos un poco. El ambiente era tenso y más ahora que él había llegado.

- ¿No vais a decirme nada? Vosotros me habéis llamado - definitivamente se estaba divirtiendo. Al final fue Eric quien habló.

- ¿Recuerdas que pasara algo extraño la noche pasada? ¿En mi casa?

- Era Halloween – dijo alegremente. Su cara burlona me ponía enferma - siempre pasan cosas extrañas la noche de Halloween.

Un escalofrió recorrió todo mi cuerpo al recordar la cara de esa cosa. Y las palabras de César no eran de gran ayuda para tranquilizarme.

- César, sabemos que nos ocultas algo.

- Puede..

- No nos vengas con rodeos y cuéntanoslo - Eric estaba realmente cabreado -. Si no nos lo cuentas por las buenas, te arrancaré las palabras de esa estúpida boca que tienes. Una por una.

- No me vas a hacer nada.. - tubo que esquivar una mano. Carlos frenó a su amigo -. Gracias..

- No me las des, - soltó a Eric -. La próxima vez no lo voy a parar. Yo que tu iría al grano. No tenemos todo el día.

- La verdad es que si - otra vez se estaba pasando de listo -. No podemos hacer nada hasta que oscurezca.

- Hacer ¿que? - la voz de Diana sonaba histérica. Lo estaba pasando realmente mal.

- Ya que sabes tanto, ¿porque no nos cuentas lo que pasó? - Eric ya volvía a estar calmado, y habría pasado por un chico normal de no haber sido por sus ojos, que ahora eran penetrantes. Y penetraban todo lo que se encontrara por delante, incluso César, que se sentó en el sofá al encontrarse con su mirada -. Así vamos haciendo tiempo.

Nos sentamos junto a él, y empezó su relato.

- Cuando nos dejasteis a Di y a mi solos, me la lleve a la vieja casa de los Octopus..

- ¿Te la llevaste? ¿A la vieja casa de los Octopus? ¿Así es como pensabas impresionar.. ? - todos me miraron. Calle, y el siguió -.

- Os dejé una nota - como si eso lo explicara todo, pensé -. Como tardasteis más de una hora en llegar - ¿tardamos más de una hora? No formulé la pregunta - y ella se quedo dormida de lo borracha que estaba. Estuvimos bebiendo de camino a la casa - dijo de pasada como si fuera evidente -. Me puse a preparar una guija, hacía tiempo que no hablaba con mi abuela - una cosa de lo más normal -. Entonces mientras terminaba mi invocación, entrasteis vosotros en el salón, dando un portazo a vuestras espaldas. Perdí la concentración. Di se despertó gritando.. - pausa. ¿estaba asustado de verdad? - un fuerte viento salio de la nada y se llevo el tablero volando hasta hacerlo pedazos en el grande espejo de la pared. Eso no me había pasado nunca, - parecía afectado - lo más probable es que haya liberado a un espíritu que vagaba perdido entre los dos mundos.. no quería creérmelo. Pero esta mañana lo vi, era una chica. Y si vosotros también la habéis visto.. tenemos que volver a encerarlo - concluyó -.

- Totalmente a favor de esa idea - como más pronto terminara todo esto mejor -.

- Parece que no me has entendido - prosiguió - tenéis que ayudarme, no puedo hacerlo solo.

- Ni hablar. Yo no vuelvo a esa casa - saltó Diana -.

- Tenéis que venir todos..

- ¿Porque? - preguntaron los chicos a la vez -.

- Solo las personas que liberan a un espíritu pueden volver a encerarlo. Todas – remarco bien esa última palabra -. Ni una más, ni una menos.

- Pero nosotros no hicimos nada - siguió protestando -.

- Con el simple hecho de estar allí ya fue suficiente. Aunque esta vez tendréis que ayudar, formar parte del circulo.


Se estaba haciendo tarde, estaba hambrienta y no recordaba la última vez que comí algo. Ademas todo eso era demasiado para una sola mañana.

Propuse irnos cada uno a su casa. Relajarnos, comer algo y volvernos a encontrarnos más tarde para planear lo que tendríamos que hacer, aunque estaba muy claro.


Cuando salí de casa, todavía faltaban vente minutos para medianoche, la hora que haríamos nuestro circulo, o lo que es lo mismo: volver a encerrar un espíritu suelto.

De camino a la vieja casa de los Octopus el cielo empezó a nublarse. Pasé a buscar a Di, ya que dudaba que fuera. Una vez las dos juntas nos pusimos en marcha, y en cinco minutos nos reunimos con los chicos que ya estaban allí. Ellos llevaban un tablero para jugar a la guija, un vaso, y una mochila llena de cosas.

Todos estábamos en silencio. Solo se escuchaba el fuerte viendo que venía de las montañas, los truenos que a lo lejos retronaban con fuerza y el repicar de las campanas al tocar las doce en punto. Era la hora.

Empezamos a avanzar por el estrecho camino. César iba delante con una linterna, no se veía nada.

Un fuerte trueno ilumino el camino. Nos estaba esperando.

Me paré de golpe, y Di choco conmigo.

Volvió a caer un relámpago. Allí seguía. La lluvia empezó a caer. Nos quedamos empapados enseguida, y no tuvimos más remedio que correr para ponernos a cubierto debajo el porche de la casa.

Era fría, con suelos de madera y techos altos. Avanzamos con cuidado por el polvoriento corredor hasta llegar a la última puerta. La del salón. César, apoyo la mano en la áspera madera pero, la puerta se abrió sola. Entramos y nos colocamos en el centro de la estancia.

Los chicos empezaron a colocar los objetos tal y como César, se los iba diciendo. Yo me pude a observar mi alrededor. Ahora si que lo recordaba. El tablero volador, Diana gritando y.. ¡pam! No recordaba nada de lo ocurrido después del ¡pam! pero, tampoco tenía ningunas ganas de saberlo.

- Chicos, esto ya esta listo.. - volví de mi mundo y me coloque junto a mi amiga -. Antes de empezar.. puede ser que..

- Ve al grano – le corto Eric -.

- Lo más probables es que mañana no recordéis nada.

- Nadie quiere recordar esta noche. Ni la de ayer – Di, estaba realmente asustada. Esta situación podía más que ella -.

- Solo por si acaso..

Nos sentamos alrededor del tablero tal y como nos indico. Entonces empezó a hablar en un idioma extraño y nos izo apoyar el dedo indice en el vaso pero, si tocarlo. Algo se movió a nuestro alrededor. Hacía más frió. La lluvia goleaba el tejado con fuerza. Las ventanas abiertas dejaban ver un cielo nocturno iluminado por la luz de los trueno. Entonces..

La calma y el silencio entro en nuestros cuerpos. Todo era muy relajante y tranquilizador, cuando de repente una fuerte oleada de nubes blancas entro por la ventana más grande y se arremolino a nuestro alrededor. Era muy espesa, y no nos dejaba ver nada más allá de nuestro circulo.


Fue el minuto más largo de mi vida. Todo termino tan rápido como había empezado. Las nubes se evaporaron, el silencio desapareció.. y volvimos a oír el ruido de la lluvia y el viento. Toda esa pesadilla había llegado a su fin.

Nos levantamos, recogimos corriendo nuestras cosas y salimos aun más rápido. Nadie quería quedarse más tiempo allí. No ya teníamos nada más que hacer.


Al llegar al parque ya estábamos sudando. Habíamos tardado dos minutos en recorrer el mismo trayecto que a la ida nos había llevado diez.

Nos despedimos allí, rápido y sin dejarnos llevar por la excitación que sentíamos. Todos de fueron, me quede sola en el parque. Sentí a alguien por detrás, me volví.

Era Carlos.

Me cogió por la cintura y me atrajo hacía él. Me beso. Las mariposas se apoderaron de mi estomago, no fue Eric. Era él. Ahora lo recordaba.

- Me tengo que ir – le dije – pero esta vez no me voy a olvidar.


Hacía un radiante sol otoñal cuando me despertó el sonido del móvil. Me levante y fui en su búsqueda. Una inmensa sonrisa se adueño de mi cara el ver el nombre en la pantalla.

Carlos, ponía.


Buena ¿que les a parecido? espero que no les haya dado mucho miedo :P


12 comentarios:

KhrisTinna dijo...

wee!!
ya keria yo saber como continuaba ;)
me encantaa !! tQ sigueee bss

♪Mariana *-° dijo...

Esta ..woow..
ahi termina?
si encerraron al espiritu?
me gusto muuchisimo!! ha sido genial leerlo, dio un poco de miedo en la casa, espero que no lo hayan olvidado, a mi me hubiera gustado recordarlo ^^

Saludos!♥

cristal dijo...

KhrisTinna: :D que bien que te gute iluuu!!

Mariana: si ahi termina :P te dijo lo mismo que khris me alegra que te guste y era para un concurso de miedo asi que :P

besines chispeantes para las doss!

Airis dijo...

¡Hola! Acabo de leerlo, y ahí va mi opinón:
Tienes que cuidar la ortografía, tienes muchas faltas y tildes sin poner(no te lo digo por molestar, sino porque a mí me gustaría que me corrigiesen y un comentario “qué bonito, me encanta” no sirve para nada).
Por otro lado, me ha mantenido un buen rato en tensión, sobre todo en la última parte con el círculo y las nubes.
Y nada, muñequita, a seguir escribiendo y practicando, que sólo la escritura hace al escritor ;) (bueno, y la lectura ^^)
¡Besos!

cristal dijo...

Airis: eso es lo que quiero que me diajis donde fallo para poder mejorar :)
si se que tengo un serio problema con la ortografía espero ir mejorando xD

besines chispeantes!

Airis dijo...

Uffs, pues me alegro, porque tenía miedo de que te sentase mal :)
Eso, como ya te he dicho, práctica, práctica y más práctica y verás como en poco tiempo desaparecen solas (yo tuve una profe super chunga con eso y a la fuerza dejé de ponerlas XD)

Sabes qué? La misma noche después de leer tu relato (no me acuerdo cuándo fue, mi cabeza nunca ha estado asentada) tuve una pesadilla con la güija que era exactamente igual que tu relato solo que en mi casa, que se llenaba entera de fantasmas jajaja lo que me reí al acordarme XD (aunque en el sueño no me reía precisamente O.o) A mí no me hagas leer más de miedo, eh :P (No mentira, si la verdad es que me gusta mucho)

Y esto es lo que pasa cuando una tiene trabajo y no quiere hacerlo, que se pone a escribir testamentos en los blogs de otros jeje

¡Muchos besos!

cristal dijo...

Airis: jeje ¿que tubieste pesadillas?.. lo siento :P por lo menos termino bien no? ¿o los fantasmas te llevaron con ellos >//< espero que no

y tranquila me encanta leer testamentos ^^ y más si son tan divertidos como los tuyos, yo ago lo mismo :D

besines chispeantes!

Airis dijo...

jajaja pues la verdad que no me acuerdo como acabó >.< creo que bien, pero igual me llevaron con ellos y no me enteré y ahora soy fantasma XD. Nah, no creo, bah no tiene pinta, no he notado nada raro últimamente jeje

emm, una cosa, llámame PESÁ, estás en tu derecho y no serías la única ;) pero ughh esas faltas!!

cristal dijo...

jejeje tendre que escribir tipo msn así no me podrás decir nadaa :P
pesá no!! que no sabes lo contentaa que me pongoo .. >//<

Airis dijo...

nooo, msn noo, mejor así, que las letras se inventaron para algo ^^

oye lo de "contenta"... va con ironía? XD

cristal dijo...

jjejee mmm.. de pendee que quin me escriba, una conversasión es otra cosa xDD (esto es una conversasión)

Chaantii dijo...

Digo lo mismo que Airis: tienes bastantes faltas. Pero lo que cuenta es el relato, ¿no?. Pues eso xD Me ha gustado ^^ ¿Has publicado más?

¡Besos!